Siete Prácticas Que Me Interesan
“…todo el que haya completado su aprendizaje, a lo sumo llega al nivel de su maestro.” (Lucas 6:40)
Tengo bastante tiempo pensando en la transformación—tanto para mi propia vida y para la de mi familia como para la sociedad en donde vivimos. Nuestro deseo es llegar a ser como Jesucristo—la transformación. Y en la vida de Jesucristo, vemos ciertas pautas o hábitos o ritmos o prácticas repetidas. Me pregunto ¿como será la vida de una persona—o de un grupo de personas—si escogiera y practicara unas prácticas básicas y basadas en la vida de Jesucristo?
Unos amigos y yo estamos experimentando con la idea de formar una “Comunidad de Práctica.” Todos hemos discernido la llamada de Dios para participar en la vida y en la misión de Cristo. En una manera u otra todos nos identificamos con Lucas 10 y con la historia de Jesucristo cuando envió a los setenta y dos. Queremos ver al mundo saturado de comunidades de Cristo—comunidades que se centran en Cristo—comunidades que encarnan a Jesucristo en su mundo—comunidades transformadas y participando en la transformación de la sociedad.
Queremos formar una comunidad de práctica. Queremos formar una comunidad alrededor de siete prácticas. Pensamos que estas siete prácticas nos pueden orientar y ayudar en la meta de transformación.
Las primeras tres prácticas se aplican a todos los que quieren seguir a Jesucristo. Centramos nuestra vida en estas prácticas. También entrenamos a otros discípulos en las mismas prácticas.
Las últimas cuatro prácticas se aplican específicamente a los que desean involucrarse en la plantación de nuevas comunidades—nuevas iglesias de Jesucristo. Visualizándonos como participantes con la misión de Cristo y enviados para sembrar nuevas comunidades nos centramos en estas prácticas.
¿Qué son las siete prácticas?
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La Práctica #1 – Escuchar a Jesucristo
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La Práctica #2 – Escuchar a Jesucristo con otro persona (o dos)
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La Práctica #3 – Escuchar a Jesucristo como una familia espiritual
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La Práctica #4 – Orar al Señor de la cosecha (Lucas 10:2)
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La Práctica #5 – Participar con Jesucristo en dar a luz a nuevas iglesias en casas de paz
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La Práctica #6 – Ayudar en la formación de estas nuevas iglesias apoyándolas—y especialmente a sus lideres
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La Práctica #7 – Participar activamente en comunidades de práctica con otros sembradores de iglesias.
¿Qué opinas de estas prácticas? ¿Qué fruto producirán en y através de los que las practican?
Quiero seguir pensando en esto…
Las Artimañas de Satanás
“. . . para que Satanás no se aproveche de nosotros, pues no ignoramos sus artimañas.” (2 Corintios 2:11)
Hoy en mi lectura bíblica, me encontré con esas palabras de Pablo a los Corintios. Me hizo pensar en los grandes propósitos de Dios para nuestra vida y para nuestra sociedad. Me ayudó abrir los ojos y recordar nuestra realidad—recordar que nuestro enemigo quiere hacer cualquier cosa para detener la visión que tiene nuestro Dios para su creación.
Estoy seguro que Satanás trabaja en varias maneras. Pero hoy estoy pensando en tres de sus artimañas favoritas.
En el principio, nos quiere distraer. Satanás sabe que la única salvación para el ser humano es una vida centrada en Jesucristo—que solamente así podemos encontrar la paz, el gozo, el propósito—la vida por lo cual Dios nos creó.
Entonces Satanás quiere que pongamos la atención en otras cosas—quiere que nos centremos en otras personas, actividades, placeres, propósitos. A veces pueden ser cosas inocentes—actividades neutrales. Puede ser una persona, un trabajo, un deporte, etc. En fin, comienza a ser un tipo de idolatría sutil—o tal vez no tan sutil.
Con nuestra atención en los “ídolos,” empezamos a dejar al lado la única relación que nos puede dar salvación, gozo, significado, propósito. Tal vez seguimos reconociendo a Dios en nuestra vida—diciendo las palabras—jugando la religión. Pero andamos distraídos.
Y esto nos lleva a otra experiencia—el desanimo. Sorprendidos, empezamos a reconocer que la vida nos va mal. No sentimos bien. Percibimos un vacío. Aunque talvez andamos ocupados, rodeados de gente, ganando dinero, etc.—vemos muy poca satisfacción.
Y Satanás está feliz. A él le encanta el sufrimiento de los queridos de Dios. Y además, así desanimados, dejamos a participar con ganas en la gran visión de Dios. Somos guerreros sin motivación…dudando a Dios, a nosotros mismos y la visión de Dios para su mundo. Dejamos de pelear. Dejamos de buscar y vivir el destino que Dios tiene para nosotros. Andamos desanimados.
Y a veces, el enemigo nos deja así. Distraídos y desanimados podemos pasar una vida…y tal vez una eternidad.
Pero a Satanás le encanta tomar un paso más con nosotros. Cuando andamos distraídos y desanimados, él quiere incitarnos a tomar decisiones imprudentes. Quiere guiarnos a hacer algo que nos deja discapacitados. Quiere que experimentemos consecuencias feas. Quiere que tengamos tanta culpa y que nos sentemos tan derrotados que ya nos vemos a nosotros mismos “fuera del partido.” Quiere que los demás nos veamos así también.
Así el gran sueño que tiene Dios para su mundo tiene que esperar…
Distraer. Desanimar. Dejar Discapacitado.
Me pregunto hoy: ¿Qué está planeando o haciendo Satanás en tu vida ahora? ¿Cuales son sus estrategias para detenerte y dejarte fuera de los planes que Dios tiene para ti y para tus queridos? ¿Qué te toca cambiar?
“. . . para que Satanás no se aproveche de nosotros, pues no ignoramos sus artimañas.” (2 Corintios 2:11)
Mision de Paz
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Comenzando…
Tengo tiempo con el deseo de empezar un blog que pueda servir para abrir conversaciones importantes.
¡Que Dios lo Utilize Así!
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